Sobre la lectura de "The Student-Centered Classroom", de Leo Jones
Justo mientras estaba leyendo este excelente "manual de instrucciones" para enseñar una lengua extranjera, ha caído en mis manos un manual de teórica para sacarse el carné de conducir, y, si el texto de Jones ya me estaba resultando apasionante por su claridad y esquematismo, echarle un vistazo al manual de conducción le ha añadido todavía mucho más valor.
Ver lo que dice Jones sobre cómo enseñar y aprender, y ver cómo lo hace el manual de conducción es como saltar del presente al pasado: pongamos que una persona quiere secarse el carné para lo habitual, conducir coches o motos, bien, pues deberá aprender cosas como: ¿cuál es la velocidad máxima a la que puede circular un autobús de pasajeros en cada tipo de vía? Ah, pero ¿Y si ese autobús permite que viajen pasajeros de pie? Y otra cosa ¿Y si el autobús transporta escolares?
Y yo me pregunto: ¿Y para qué le sirve saber eso a la persona que quiere conducir un turismo? Es, pienso, un claro ejemplo de lo que no es una clase centrada en el estudiante, sino un ejemplo de lo árida, poco atractiva y nada motivadora que puede resultar el aprendizaje de una materia.
Bueno, en cuanto al texto de Leo Jones en sí mismo: me ha parecido muy didáctico, muy bien estructurado, con sus idea resumidas al final de cada apartado, escrito con claridad y sin florituras. No podía estar mejor escrito para predicar con el ejemplo lo que defiende.
Todo cuanto dice es puro sentido común, como tantas otras cosas que, sin embargo, muchas veces necesitamos que alguien ponga negro sobre blanco para que reparemos en ellas.
Me ha gustado, en especial, el capítulo dedicado a la motivación: destaco esa idea de que los estudiantes, en una clase de idioma, pueden hablar de sentimientos personales o de experiencias particulares, algo que no solo no hacen en clase de ninguna otra materias, sino que quizá tampoco ni en su vida diaria. Eso, desde luego, hace que las clases de lengua extranjera cobren una importancia especial para los estudiantes, que acaban comprometidos mucho más que en otro tipo de actividades.
Pero también aumenta en gran
medida la responsabilidad de un profesor de lengua extranjera, puesto que va a
entrar en el terreno personal de los alumnos, y debe hacerlo con mucho cuidado,
pero al mismo tiempo se puede sentir un privilegiado por tener acceso a esa
parte más íntima de sus estudiantes quienes, a su vez, pueden crecer en este
aspecto, puesto que se enriquecerán también personalmente.
También destaco el capítulo sobre la fluidez y la precisión (Fluency and Accuracy). Me ha gustado la definición de Fluency que utiliza (página 18) y cómo corregir, practicar la pronunciación, fomentar las conversaciones, etc.
Otra definición lapidaria: a los estudiantes no se les puede enseñar, solo ayudarles a aprender. Bonita, útil para mantener en la cabeza cuando se es profesor de lo que sea.
Y, por último, toda la variedad de técnicas que explica son muy prácticas, fáciles de llevar a cabo y que, seguro, son efectivas.
En definitiva, un manual práctico indispensable.
Además, hay una importante diferencia según el sexo, entre otras cosas porque el estilo cinestésico es predominante para el 100% de las mujeres, mientras que solo lo es para el 50% de los hombres:
Aparte de las diferencias, lo que queda claro tras el estudio es que tanto hombres como mujeres tienen, en general, varios estilos predominantes y que no prescinden casi de ninguno:
Nuestros estilos de aprendizaje
Una de las actividades del curso ha sido realizar un test cuyo resultado indica cuál es nuestro estilo predominante de aprendizaje.
Con los resultados obtenidos por los participantes en el curso, he elaborado un pequeño estudio en el que queda claro el predominio de los estilos táctil, cinestésico y auditivo sobre todos los demás.
Además, hay una importante diferencia según el sexo, entre otras cosas porque el estilo cinestésico es predominante para el 100% de las mujeres, mientras que solo lo es para el 50% de los hombres:
Aparte de las diferencias, lo que queda claro tras el estudio es que tanto hombres como mujeres tienen, en general, varios estilos predominantes y que no prescinden casi de ninguno:
Reflexiones sobre los factores de aprendizaje
Escriba una breve definición sobre qué es para usted el término «autonomía».
Según la RAE, autonomía significa: condición de quien, para ciertas cosas, no depende de nadie. O sea, es la capacidad que alguien tiene para decidir determinadas cosas sobre sus asuntos (gobierno, educación, trabajo), dentro de un marco general que regula a todos. Dicho de otra manera, el marco general deja a sus participantes un determinado grado de decisión sobre lo que les atañe.
Añada lo que quiera a su definición de «autonomía».
Efectivamente, me faltaba comentar la negociación también con el profesor, no solo con los compañeros de grupo, ya que el profesor sigue siendo una pieza clave para recoger los requerimientos de sus alumnos y ser capaz de unificarlos en un enfoque docente que les sea útil.
Escriba sus reflexiones tras haber analizado el material del PEL.
Reflexionar sobre lo que hago cuando aprendo o uso una lengua extranjera es, sin duda, útil, puesto que ayuda a entender cuáles son mis puntos fuertes y cuáles los débiles y porque ayuda a aprender a aprender. En este sentido, el cuestionario propuesto me resulta muy adecuado, ya que las preguntas son muy pertinentes y reflexionar sobre ellas puede resultar muy útil para revisar lo que uno hace y cambiar de estrategia si es el caso.
Reflexión sobre la autonomía de los alumnos
Desarrollar la autonomía de los alumnos solo puede aportar ventajas, cuando no sea así será porque no se está fomentando la autonomía sino otra cosa. Y lo será tanto para el profesor como para el alumno y, por lo tanto, para la clase entera, que seguro que entrará en una dinámica de progreso mucho mayor que si se mantiene el tradicional discurso académico.
En este sentido, es interesante una experiencia que explicaba una de las compañeras de curso sobre un profesor que consideraba (o actuaba como si lo considerara) que la autonomía equivalía a hacer dejación de su tarea de profesor y encargar a sus alumnos que se hicieran cargo de ella, no como si fueran autónomos, sino como si fueran autodidactas, que es cosa bien distinta. Por supuesto no se trata de eso, pero hay quien, por lo visto, puede entenderlo así.
En mi opinión, desarrollar la autonomía, en general, es mejorar las capacidades de la persona. Cuando alguien se conoce a sí mismo, sus habilidades y sus carencias, sus necesidades y objetivos, es capaz de tomar sus propias decisiones con una base adecuada. Ello sirve para cualquier circunstancia de la vida y, también, cómo no, para el aprendizaje de lenguas.
Ser un alumno autónomo es ser capaz de desarrollar la estrategias de aprendizaje, de poner en práctica lo aprendido en situaciones distintas, de tener claro para qué se aprende una lengua y qué es lo que se quiere hacer con ella, de saber comprometerse en su enseñanza lo necesario para obtener los objetivos buscados, colaborar con los compañeros de clase y con el profesor.
Cuando se consigue todo eso se entra en una dinámica de todos ganan y se produce un salto cualitativo de progreso que, de otra forma, no sería posible.
Pienso, pues, que es esencial fomentar la autonomía de los alumnos, en bien de todos.



Querido Xavier:
ResponderEliminarSoy Elena, tutora en prácticas de este curso, y voy a hacer, junto a Pilar, tu seguimiento, lo cual es todo un honor para mí habiendo visto tu trabajo.
Antes de nada, quiero felicitarte por tu blog/portfolio. Estás creando un documento de reflexión fantástico, al que seguro volverás en el futuro más de una vez. Tu profunda implicación en el curso es apreciable en este blog, en el que viertes además de las actividades obligatorias, numerosas reflexiones de gran interés y profundidad. Es un placer leerte.
Haber creado un blog tan valioso es reflejo también de la interiorización de los contenidos de los cursos que estás haciendo, y de tu propia evolución y desarrollo como PeF.
Te felicito especialmente por tus gráficos sobre los estilos de aprendizaje a partir de los resultados de los compañeros. Es una verdadera pena que no pudieras contar con todos los resultados, porque llegas a unas conclusiones super interesantes. Este trabajo, que asumiste además voluntariamente, demuestra también una autonomía y una capacidad de iniciativa de gran valor no solo como profesor en formación sino también como futuro profesional de la enseñanza.
Por otra parte, me ha encantado cómo relacionas el manual teórico para aprender a conducir con el tema de la enseñanza centrada en el alumno. A menudo olvidamos o descuidamos sin querer cuestiones tan importantes como esta, preocupados como estamos por acabar a tiempo las programaciones, porque nuestros estudiantes aprendan los contenidos fijados en el curso, corregir, hacer tareas administrativas, etc. espero que este blog te ayude a "llevar contigo" todas estas reflexiones vayas donde vayas e impartas los cursos que impartas en el futuro.
Comparto plenamente las palabras de Elena, tu portfolio está bien organizado y muy trabajado, ¡da gusto leerte! Todo lo que has ido aprendiendo en este curso lo has relacionado con tus experiencias y tus expectativas, ese era el objetivo.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo contigo, fomentar el desarrollo de la autonomía en los alumnos solo puede aportar ventajas. Es una de las labores más importantes que tenemos como profesores: el control y la responsabilidad del aprendizaje tienen que pasar, poco a poco, de las manos del profesor a las manos del alumno, solo así tendrá lugar el aprendizaje.